La FIFA y las autoridades organizadoras confirmaron una medida drástica para el próximo campeonato mundial de fútbol: se prohibirá el acceso a los estadios a todas aquellas personas que figuren en los registros oficiales de deudores alimentarios.
La iniciativa busca utilizar el máximo evento deportivo global como una herramienta de presión social y legal para garantizar el cumplimiento de los derechos de las infancias.
Control estricto en los accesos
El mecanismo de control cruzará los datos de las agencias gubernamentales con el sistema de venta de entradas y los esquemas de identificación obligatoria de los asistentes.
- Validación digital: Los sistemas de seguridad escanearán los documentos de identidad en los anillos de control.
- Bloqueo de entradas: Los tickets asociados a personas en situación de morosidad quedarán automáticamente inhabilitados.
- Sin reembolso: Quienes sean rechazados en las puertas del estadio perderán el dinero invertido en los pases.
- Cooperación internacional: Las policías locales trabajarán junto a la seguridad del evento para notificar las infracciones en el acto.
Impacto legal y social
La medida generó un fuerte respaldo de organizaciones de derechos humanos y colectivos de madres que litigan por el sustento de sus hijos. Juristas especializados destacan que el fútbol, al mover pasiones tan masivas, se convierte en el incentivo ideal para que los deudores regularicen sus cuentas pendientes antes del pitazo inicial. Las autoridades advirtieron que no habrá excepciones ni apelaciones posibles durante los días de competencia.
